sábado, 21 de noviembre de 2020

Influencia de la educación familiar en desarrollo mental del niño.



El estilo educativo de los padres tiene influencia positiva o negativa en el desarrollo psicológico de la infancia, las principales áreas que lo definen son: el cognitivo y el afectivo social. Los sistemas de influencia son todos los factores internos y externos del círculo familiar que aportan a las dinámicas de la misma, todo influye. 

-       Desarrollo psicológico: "el proceso de formación y reestructuración continua de características, procesos, funciones y estructuras psico conductuales al capitalizar la experiencia social e histórica subjetiva, con el fin de amplificar las oportunidades de adaptación del cuerpo".

La colaboración entre padres y maestros es una condición fundamental para garantizar el desarrollo psicológico del niño, el aspecto principal de este tipo de relación consiste en el consenso educativo. Es necesaria una estrecha cooperación porque ambas áreas tienen una influencia decisiva en el desarrollo de la personalidad del niño.

-       Estilo de crianza: "forma específica de informar el padre a su propio hijo en la educación que ejerce sobre él".

La interacción padres-hijos tiene en cuenta las influencias de ambos lados, toma forma de una relación "espiral" cuya continuidad depende de la efectividad del estilo de crianza. Y no tanto el contenido de la educación, sino la forma de lograrlo.

A través de la educación, podemos intervenir para capacitar y educar, puede: promover estilos de crianza apropiados, mitigar los efectos de practicar estilos de crianza incorrecto, mediación temprana en la relación padre-hijo, prevenir la aparición de problemas de desarrollo mental.

Se concluye que: Hay diferencias en el nivel de comportamiento socioemocional de los niños del estudio realizado y la manera en que el padre se relaciona con el niño, hablando educativamente, tiene un impacto en cómo el niño se adapta con sus pares, como se relaciona con ellos, respeta las reglas del juego en el que participa, tiene iniciativa, es activo en comunicarse con colegas y maestros.

Existen soluciones de información y optimización para la relación padre-hijo. Sin embargo, se requiere receptividad y buena voluntad de los padres, conciencia de que el modelo ofrecido y la educación impartida influyen enormemente en el desarrollo posterior del niño, contribuyendo a su éxito en la vida como HUMANO.


Referencias Bibliográfica:

Ignat, S. (2015). Influence of family education on the mental development of the child. Journal Plus Education / Educatia Plus, 12(2), 241–248. Tomado de: http://search.ebscohost.com.ezproxy.sibdi.ucr.ac.cr:2048/login.aspx?direct=true&db=ehh&AN=112236600&site=ehost-live&scope=site

Flexibilidad en el planeamiento.

Ingrid Ruiz Madrigal.

Como es de nuestro conocimiento, el planeamiento es una parte fundamental de la labor docente, se centra en el proceso de enseñanza-aprendizaje y abarca: contenidos, objetivos, estrategias y evaluación, los cuales, deben ser coherentes, integrales, relevantes, flexibles, entre otras características.

La flexibilidad es uno de los aspectos que no debemos olvidar tener presente, ya que, el planeamiento no debe ser cerrado, cuadrado e inflexible. Es importante tener un balance entre los intereses de los educandos y los objetivos pedagógicos del docente, ambos poseen un papel fundamental y es necesario buscar la manera de que estén presentes. En algunas ocasiones, las estrategias no se llevan a cabo de la manera planeada por diversas razones, y está bien, es parte de la flexibilidad.

Además, cuando abrimos nuestra mente, pensamos fuera de la caja y confiamos en los niños/niñas; suceden situaciones extraordinarias, porque ellos y ellas son el mejor maestro. Al escuchar a los educandos y tomarlos en cuenta, se presentan motivados, emocionados, curiosos, interesados y el aprendizaje resulta más significativo o relevante. La agenda de los niños y las niñas no es la misma que la de los adultos, tienen sus propios intereses y necesidades, por lo tanto, debemos escucharlos.

El Ministerio de Educación Pública (2015) en la Guía Docente del Programa de Estudio, presenta una serie de criterios que deben contemplarse al elaborar un planeamiento didáctico, dentro de los cuales se encuentra la flexibilidad en donde menciona que este componente: "considera las características, necesidades, intereses, ritmos, estilos de aprendizaje y niveles de desempeño de los niños y las niñas. Así como las situaciones inesperadas o imprevistas." (p.16)


Referencia Bibliográfica

Ministerio de Educación Preescolar (2015). Guía Docente del Programa de Estudio Educación Preescolar. UNICEF. San José. Recuperado de: http://www.ddc.mep.go.cr/sites/all/files/ddc_mep_go_cr/archivos/guia-docente.pdf

jueves, 19 de noviembre de 2020

Jornadas laborales de las familias y niñez

Isabela Llansó Monge

Sin duda alguna, la pandemia por el COVID-19 llegó a cambiar la vida laboral de muchas personas. Algunas, se quedaron sin empleo, otras se vieron en la obligación de cerrar sus negocios propios, otras empezaron a tener más trabajo y para otras las suspensiones de contratos y las reducciones de jornadas (así como salarios) fueron la opción para enfrentar este momento tan difícil.

Lo cierto, es que esto no es algo que afecta solamente al empleado o dueño, sino que llega a afectar a toda su familia, pues se ve obligada a cambiar las dinámicas y las condiciones de vida que tenían antes de marzo de este año. Los niños y niñas, por supuesto que también sufrieron afectaciones por estas medidas económicas de las empresas y esto puede afectar su desarrollo.

 


¿Cómo una medida económica puede afectar el desarrollo de un niño o niña?

La condición socioeconómica de una familia determina en gran medida el desarrollo de sus integrantes, en cuanto le permite (o no) tener acceso a materiales, espacios y experiencias que estimulen su desarrollo y aprendizaje. Una familia con escasos recursos ve limitada sus posibilidades de adquisición de materiales, o para poder ir a espacios abiertos, que permitan exploración, conocimiento y disfrute por parte del niño o niña.

Asimismo, las jornadas laborales de las familias pueden ser un alto para el compartir entre el niño y sus familiares, que no le permita desarrollarse a nivel socioafectivo igual que otros pares. Algunos, tienen la oportunidad de asistir a centros de cuido que les estimulen en muchas áreas, mientras que otros quedan al cuido de familiares o incluso sus hermanos unos pocos años mayores, que también están privados de muchas experiencias.

¿Qué está pasando en Costa Rica?

Actualmente, se encuentra en la corriente legislativa un proyecto que permite extender la medida de suspensión de contratos y reducciones salariales para aquellas empresas que se hayan visto afectadas por la pandemia. Esto, sin lugar a duda, llega a calar en las familias: aquellas que viven del turismo principalmente, aquellas que dependen del trabajo de pocas personas para mantener a muchas, esas en las que se vive con lo que se gana a diario y muchas más.

Con esto, se "pretende modificar el artículo 5 de la Ley 9832 para que la cantidad de periodos de tres meses en los que se puede aplicar alguna de esas medidas, pase de los tres actuales (el primero más dos prórrogas iguales para un total de nueve meses) a cinco (el primero más cuatro prórrogas iguales para un total de 15 meses)", tal como indica Madrigal (2020).



Esto significaría para muchas familias más de un año de un salario muy bajo (si es que hay) y afectaciones en su vida, alimentación e interacción con otros por falta de dinero. La diputada Paola Vega, en contra del proyecto, resalta que muchas personas dicen que no quieren que esto se apruebe porque "están muriendo de hambre", señala el periodista.

¿Será que alguien ha pensado en cómo estas medidas afectan a la niñez costarricense? Yo les invito a imaginar todas las consecuencias que esto trae al desarrollo integral de nuestros niños y niñas, a pensar en quienes requieren ayuda, y ser luz en la vida de esos niños, niñas y sus familias desde las posibilidades de cada quien.

 

Referencia

Madrigal, L. (10 de noviembre, 2020). Diputados dan vía rápida a ley para prorrogar suspensión de contratos y reducción de jornadas. Delfino. https://delfino.cr/2020/11/diputados-dan-via-rapida-a-ley-para-prorrogar-suspension-de-contratos-y-reduccion-de-jornadas

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Inclusión y Juego en la Infancia Temprana

Nahomy Solis Cruz


Parte fundamental del ser humano es el juego, es una necesidad vital, que contribuye con el desarrollo de habilidades y potencialidades cognitivas, sociales, psicomotrices, emocionales, comunicativas, espirituales y estéticas; a su vez, transmite cultura, permite expresar, recrear y transformar la realidad de quienes lo viven, generando cambios en situaciones y comportamientos hacia la convivencia y la ciudadanía. Si bien queremos que los infantes puedan ver satisfechas sus necesidades inmediatas y además mejorar su realidad, es valioso sensibilizar y concientizar a la población en general sobre el carácter que representa el juego en ese desarrollo óptimo.

El juego implica crecer y formar la personalidad, por ello es la estrategia más natural que encuentra el niño para aprender, descubre habilidades para representar y explorar el mundo, además en situaciones con niños que presentan discapacidad funciona como estrategia de integración social, el niño interactúa, se conecta y se relaciona con otros, en una situación de placer y a su propio ritmo, ellos reconocen así que las diferencias son naturales, y estas solo van a tomar el tamaño que nosotros les brindemos, por ello asumir los retos de la educación y crianza de niño y niñas con alguna discapacidad debe ir encaminada a la promoción de posibilidades equitativas para todos, y que mejor posibilidad que ser libre de prejuicios y temores en los momentos de disfrute lúdico.

Además, este medio de interacción sigue siendo una de las mejores formas de conocer y conectarnos con los demás, pues el juego espontáneo está lleno de significado porque surge de procesos internos que, aunque los adultos no entendamos debemos respetar; observando éstos descubrimos sus adquisiciones evolutivas, sus inquietudes, sus miedos, aquellas necesidades y deseos que no pueden expresar con palabras y que encuentran salida a través del juego. Es por esta razón que el juego se vuelve una necesidad prioritaria de la educación en la primera infancia; así como lo son el espacio apropiado, seguro para ello, y el material que favorezca esta actividad, sin olvidar que nuestra trascendencia puede cambiar el destino que los niños y niñas fuera de las aulas también.

Termino con esta frase: "El humano sólo juega cuando es libre en el pleno sentido de la palabra y sólo es plenamente humano cuando juega" –Friedrich Von Schiller, me hace reflexionar sobre ¿cuándo fue la última vez que jugamos por el mero hecho del placer que plantea jugar? A menudo, relacionamos el juego como algo exclusivo de la infancia y sólo pertinente a esa etapa vital, pero ellos también aprenden al observarnos, y no hay que olvidar cuando estuvimos en sus zapatos, si queremos niños felices, empecemos por ser felices con ellos, desde lo que mejor saben hacer naturalmente.  

 

 

Referencia Bibliográfica: Zúñiga, F; Granada, M & Pomés, M. (2018). Inclusión y Juego en la Infancia Temprana. Revista latinoamericana de educación inclusiva12(1), 181-198. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-73782018000100181  

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Estilos de crianza

Todos sabemos que el trabajo más difícil es el de la crianza de los hijos, cómo también que las acciones de quienes lo hacen surgen desde lo que ellos consideran cómo la mejor forma para realizarlo. Pero afortunadamente existen muchas personas profesionales encargadas de estudiar la crianza y el desarrollo del infante para encontrar las mejores estrategias que los fortalezcan de habilidades y herramientas positivas para la vida. Además, todos los días son una oportunidad nueva para auto examinarnos y aprender a hacer mejor nuestras acciones, por eso es importante informarse acerca de los estilos de crianza, cómo estos influyen en los hijos e hijas y cómo es la mejor manera para establecer los límites.



 

Para criar a un infante de la mejor manera primero debemos analizarnos a nosotros mismos y estudiar la manera de cómo consideramos a nuestros hijos: si los consideramos como personas sujetas de derechos y deberes, que tienen su propia autonomía y libertad, desarrollándose en su propio camino, con la guía del adulto; o lo contrario seres incapaces, dependientes en todo lo que hacen, sin iniciativa, que deben ser dirigidos, obligados y sometidos a la autoridad adulta; o también si los consideramos como infantes con total libertinaje, que pueden hacer lo que quieran siempre, sin necesidad de conocer límites o consecuencias y que deben recibir todo deseo que poseen.

 

Cada una de estas concepciones define un estilo de crianza, el primero corresponde al autoritario: los padres que no le permiten a los hijos cooperar o aprender por experiencia personal, no respetan sus necesidades, se imponen constantemente, usan tono fuerte, ordenan e impiden el diálogo. Este estilo es peligroso porque puede generar sentimientos de inseguridad y desconfianza en sí mismos, personas dependientes, hostiles y resentidos; se afecta su capacidad de juicio y razonamiento, lesionan sus emociones y la autoestima, genera sentimientos de culpa y rebeldía.

 

De segundo, en el correcto balance entre firmeza y amabilidad, se encuentra el estilo participativo: padres validan las necesidades de los niños, confían en sus capacidades cooperativas, distribuyen la autoridad entre los miembros de la familia, escuchan a sus hijos, son afectuosos y firmes al mismo tiempo, sus prácticas se basan en el respeto y la confianza mutua, todos los miembros participan en la toma de decisiones y el establecimiento de límites. Estas prácticas de crianza son ideales porque generan en los infantes sentimientos de autoestima fuertes, crecimiento intelectual y emocional, se forman niños y niñas creativos, responsables, afectuosos y autónomos.

 

Y finalmente, en el límite del libertinaje se encuentra el estilo sobrepermisivo: padres que permiten la libertad absoluta, nunca frustran las necesidades y deseos, no establecen límites claros y firmes, son despreocupados, complacientes e indiferentes. Las pautas de este tipo pueden provocar sentimientos de frustración, abandono, niños demandantes que no toman en cuenta a los demás, caprichosos, sin responsabilidades o autodisciplina, con dificultad de ajustarse a las normas sociales del mundo exterior.

 

Si se deseamos hijos e hijas que crezcan con confianza en sí mismos, exitosos en los diversos retos de las etapas de sus vidas, alegres, cooperativos y amigables, podemos estudiar y aprender sobre el estilo participativo, para poder implementar los límites correctos, respetando las etapas de desarrollo y siendo amables con ellos. Ambos estilos, el autoritario y el sobrepermisivo, lesionan el desarrollo y la adecuada vinculación con los padres y otras personas, por lo que es importante informarse para poder acompañarlos a desarrollar las mejores herramientas y habilidades para la vida. En la siguiente publicación hablaré sobre cómo emprender el adecuado uso de los límites y la firmeza, les espero.

 

Cada día es una oportunidad nueva para empezar a hacer mejor las cosas.



 

-Ximena Mora Madrigal

 

-Bibliografía: Álvarez, A. y Valladares, B. (2016) Guía de orientación a padres en el manejo de límites con sus hijos. San José, Costa Rica: UCR. 

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